Mucho se ha debatido sobre esta parte, aflorando diversas interpretaciones, en la cual destaca la orden emitida a Pedro emanada de Jesús. Dicho mandato fue conferido al apóstol Pedro y cuyas palabras han servido para sentar las bases de fe, que presuntamente Pedro recibe la primacía—superioridad, preeminencia, preferencia, etc—sobre los demás.
Para comprender este trozo, de nuestra portada, veamos la razón del porque estas palabras fueron proferidas al apóstol. “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: unos, Juan el bautista; otros Elías; y otros, Jeremías; o alguno de los profetas. Él les dijo: y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Simón Pedro dijo: tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Y yo también te digo: que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del hades—infierno, sepultura, etc—no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”. Mateo 16: 13-18.
Una vez leída la conversación del Maestro con sus discípulos, en donde resalta el pronunciamiento de Pedro, que por inspiración divina, revela la magnificencia del Hijo de Dios, destacan algunos puntos dignos de análisis.
Las Tres Promesas del Señor a Pedro
- “Y sobre esta roca edificaré mi iglesia”
- “Y a ti te daré las llaves del Reino”
- “Y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”
A) Sobre Esta Roca Edificaré Mi Iglesia
- En relación del primer inciso, no podemos obviarlo, porque existe un dogma que ha establecido como punto de fe—por la supuesta distinción otorgada por Jesús a Pedro—el atributo de ser cabeza de su iglesia, a tal grado de afirmar que el apóstol fue el primer papa. Sobre este punto la iglesia romana expone:
“Si alguno, pues, dijere que el romano pontífice no es sucesor del bienaventurado Pedro en el mismo primado, sea anatema (es decir, un excomulgado)” Fuente: primer concilio Vaticano 18 de Julio de 1870.
Y es que la controversia se ha desatado por la expresión del Maestro: “Sobre esta roca edificaré mi iglesia”. El Mesías jamás pondría como fundamento de su iglesia a un hombre. Desde la antigüedad los videntes de Israel, habían declarado al Hijo de Dios como fundamento de la iglesia.
“Por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sión por fundamento una piedra, piedra probada, singular, y preciosa de cimiento estable; el que creyere—en Jesucristo—no se apresure”
Isaías 28:16
El mismo Pedro niega ser pilar de la iglesia. “Acercandoos a El—Jesucristo—piedra viva, desechada ciertamente de los hombres, más para Dios escogida y preciosa”. 1ra de Pedro 2:4. Además, el apóstol en su condición de hombre, no fue infalible—que no puede fallar o equivocarse—Mateo 26:69-72. Tampoco observó el celibato— estado de una persona que no se casa, especialmente por motivos religiosos— Pedro tuvo suegra. Mateo declara que: "Vino Jesùs a casa de Pedro, y vio a la suegra de èste postrada en cama, con fiebre.
¿Fue Pedro el Primer Papa?
Y tocò su mano, y la fiebre la dejò; y ella se levantò, y le servìa". Mateo 8:14.
Una nota curiosa que pone en tela de duda la versión que Pedro fue el iniciador de la era papal, es la que emana de la historia. “En los años 296-304, se efectúa el primer registro que confirma el uso del título de papa, para referirse al obispo de Roma”. Fuente: historia de la primacía papal.
Ahora bien, ¿Cómo explica este dato cronológico una vez que la misma historia afirma que la muerte del apóstol Pedro fue a finales del año 67 D.C. es decir, ¿en el primer siglo? Indiscutiblemente Pedro falleció tres siglos aproximadamente antes que las autoridades superiores eclesiásticas romanas, declararan oficialmente el inicio del periodo papal. Pedro fue a la tumba sin saber la manera que utilizarían su persona en estos enredos dogmáticos.
¿Y qué dice la historia de la muerte de Pedro?
Eusebio de Cesarea escribe: “Pedro fue martirizado en manos de las autoridades eclesiásticas romanas en el circo de la colina vaticana, crucificado cabeza abajo, en el año 67 D.C.
A principios del siglo cuarto el emperador Constantino el Grande mandó a construir la gran basílica la que se conoce hoy en día como la basílica de san Pedro”. En efecto, según la nota expuesta arriba, el apóstol fue sacrificado calificado de “hereje”, junto al resto de los miembros de la iglesia primitiva por órdenes expresas de la curia católica romana.
Concluimos esta parte, asumiendo que Pedro jamás estuvo ligado a la fe de la iglesia tradicional; y su nombre hasta hoy en día, es utilizado atendiendo intereses religiosos, políticos y comerciales.
B) Y a Ti Te Daré las Llaves del Reino
b) “Y a ti te daré las llaves del Reino”. “Una vez que Pedro hace su declaración de fe el Maestro le ofrece las llaves del Reino, no las llaves de los cielos. Las llaves del Reino, denotan autoridad—facultad o derecho de mandar o gobernar a personas que están subordinadas—que deviene del Señor.
Originalmente fue otorgada a Pedro; sin embargo, el Maestro concede también esta facultad a todos sus servidores. “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, haz ganado a tu hermano. Más si no te oyere, toma aun contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos, conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenlo por gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en el cielo. Mateo 18: 15-18.
La autoridad que simboliza las llaves es exclusiva del Señor. “Y pondré la llave en la casa de David sobre su hombro— de Jesucristo—abrirá y nadie cerrará; cerrará y nadie abrirá” Isaías 22:22. Y otra vez:
“Esto dice el santo, el verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre”
Revelación 3:7
El Hijo de Dios categóricamente expresa: “Toda potestad—dominio, poder, autoridad, etc—me es dada en el cielo y en la tierra” Mateo 28:18. Por ende, El confiere su poder a los suyos para que realicen la obra de salvación del hombre, como lo expresa la siguiente nota. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Mateo 28:19.
C) Todo lo que Atares y Desatares
“Y todo lo que atéis en la tierra, será atado en los cielos y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en los cielos”
Mateo 18:18
Estudiemos la segunda parte de este versículo “Y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en los cielos”. ¿En qué consiste este mandato? ¿Por qué esta acción de desatar en la tierra y desatar en el cielo se produce simultáneamente? Esta tarea asignada al Hijo de Dios fue dada desde la antigüedad. “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de cárcel”. Isaías 61:1.
El Cumplimiento Profético y la Labor del Maestro
El libro de Lucas revela el cumplimiento de esta profecía. “Y se le dio el libro del profeta Isaías, y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: el Espíritu del Señor está sobre mí; por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor”. Lucas 4: 17 y 18. La última parte del versículo 20 expone: “Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros”.
La labor extenuante del Maestro se evidenció desde el inicio de su carrera ministerial. Por ejemplo, desató a muchos de enfermedades. “los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, etc”. Mateo 11:5. Por ejemplo, la mujer adúltera de Juan capítulo 8. Los fariseos y los escribas querían lapidarla conforme a la ley de Moisés. Los últimos versículos de este capítulo exponen como la mujer fue desatada del pecado. A la pregunta de Jesús: “¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno de condenó? Ella dijo: ninguno Señor. Entonces Jesús le dijo: ni yo te condeno; vete, y no peques más. El perdón la hizo libre, caían sus ataduras.
La Aplicación del Principio en Pentecostés
Pedro, aprovechó la ocasión que los judíos llegaran a Jerusalén a presentar al Señor sus primicias en el día de pentecostés, para exponerles el plan de salvación. La parte intermedia del capítulo dos del libro de los Hechos, el apóstol declara el sufrimiento y muerte del Hijo de Dios por las rebeliones de judíos y gentiles.
El fogoso discurso de Pedro hizo que aquellos se afligieran a tal punto que arrepentidos, “dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: varones hermanos, ¿Qué haremos? Pedro les dijo: arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados, y se añadieron aquel día como tres mil personas”. Hechos 2:23,37 y 38. De tal suerte caían las cadenas de maldad de los judíos que estaban sujetos a la ley de Moisés con todos sus componentes.
En estas acciones de liberaciones en la tierra, simultáneamente se registran en el cielo, ¿cómo se produce este evento? Lo expondremos al final de esta temática.
Concluyendo esta parte, entendemos que los súbditos del Señor tienen el poder que les es otorgado a través del Espíritu Santo, de adoctrinar a las personas mediante la palabra; si hubiese aceptación y conversión los pecados son remitidos a los cielos para que reciban el perdón.
Es oportuno también aclarar que ningún hombre tiene la facultad de perdonar pecados. Esta acción es exclusiva del Padre y del Señor Jesucristo a través del Espíritu Santo. “Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis—enviar o mandar una cosa a un lugar o a una persona—los pecados les son remitidos”. Juan 20:23. O enviados para su liberación.
Y Todo lo que Atéis en la Tierra Será Atado en los Cielos
Este texto nos seduce a pensar que es a juicio de los servidores del Altísimo, decidir a quienes atar—privados de salvación—con la misma repercusión en los cielos. Traemos a colación esta parte por existir criterios teológicos que la salvación no es para todos. Dicho argumento tiene sus bases en la predestinación—doctrina religiosa, bajo la cual se relaciona el principio y el destino de las cosas—.
Incluso los creyentes de la predestinación exaltan la soberanía de Dios que tiene la facultad de elegir o endurecer al que quiere. Ciertamente la palabra predestinar es bíblica. Por ejemplo, el libro a los Romanos expone: “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos”. Romanos 8:29. “En amor habiéndolos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”. Efesios 1:5, etc.
La Misericordia Según Romanos 9
Examinemos Romanos 9 y los versículos 13-18. “Cómo está escrito: a Jacob amé, más a Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿qué hay injusticia en Dios? en ninguna manera. Pues a Moises dice: tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la escritura dice a faraón: para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.
La versión al Día traduce parte de este fragmento: “Si quiero ser bondadoso con alguien, lo soy. Y me apiadaré de quien yo quiera. Así que las bendiciones de Dios no las obtienen los que deciden buscarlas, ni los que se esfuerzan por obtenerlas. Dios otorga sus bendiciones a aquellos de quienes desea apiadarse. Como ven, Dios se apiada de algunos cuando le place, y hace que algunos se nieguen a escuchar”. Romanos 9:15, 16 y 18. ¿Dios es injusto? ¿su Hijo murió solo por aquellos que están predestinados?
Continuará…
Agradecimiento y Reflexión Final
Agradecimiento:
Desde nuestra mesa de redacción elevamos nuestra gratitud a Dios nuestro Creador, por los años que nos ha concedido la facultad de transmitir a usted el mensaje de salvación a través de este medio escrito. Dicha proclamación creemos, ha sido puntual por todos los acontecimientos que ocurren en la tierra, presagio indiscutible del segundo retorno de nuestro Salvador Jesucristo. Nuestra gratitud también a las más de 60 naciones que hasta hoy, han visitado nuestra página.
Quiera el Eterno que este sitio no sea simplemente fuente de consulta, sino la búsqueda de su salvación personal.
Vivimos los días finales de este mundo, aproveche el tiempo de la gracia que aún está vigente, los brazos del Señor están abiertos para todo aquel que con un corazón contrito, arrepentido y humillado, haga frutos de una conversión sincera.
Escape de la muerte segunda. Sea parte del Reino que pronto establecerá el Hijo de Dios en esta tierra.
Lo invitamos a seguir visitando nuestra página, e igual manera para que continúe enviando sus inquietudes, dudas, o comentarios a nuestro correo electrónico; que con gusto los recibiremos y responderemos, conforme a las Sagradas Escrituras. Gracias una vez más.




Preguntas frecuentes
¿Fue Pedro el fundamento de la iglesia según este estudio?
No, el estudio explica que la roca sobre la cual Cristo edificaría su iglesia es Él mismo, no el apóstol Pedro, apoyándose en Isaías 28:16 y 1 de Pedro 2:4.
¿Qué representan las llaves del Reino que Cristo entregó a Pedro?
El estudio explica que simbolizan la autoridad para gobernar dentro de la congregación, una facultad que el Señor extendió también al resto de sus servidores.
¿Qué significa atar y desatar en la tierra según el estudio?
El estudio explica que se refiere al poder de anunciar el perdón o la retención del pecado conforme al mensaje del evangelio, no a un poder personal de perdonar pecados.
¿Cómo se aplicó este principio el día de Pentecostés?
El estudio narra que Pedro predicó y quienes recibieron su palabra fueron bautizados, quedando así desatados de sus pecados en la tierra y en los cielos.
¿Es Dios injusto al tener misericordia de unos y endurecer a otros, según Romanos 9?
El estudio responde que no, explicando que Dios conoce de antemano la actitud de cada persona y no fuerza a nadie a creer o rechazarlo.
Comparte tu opinión sobre este estudio bíblico
Tu comentario nos llegará de manera privada, no se hará público.