...

Escapa por tu Vida, Parte 2

“El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero”

Juan 12:48

El sumario de la primera parte de esta exposición relata la destrucción total con fuego y azufre de Sodoma, Gomorra y anexos; dicho castigo devino de Jehová por los actos abominables de esas ciudades. Génesis 19.

Las naciones, según proverbios 14:34, han desafiado al Creador, legislando y aprobando leyes que empoderan el pecado. Dichas normativas riñen con lo que está establecido en nuestra Constitución Celestial: Las Santas Escrituras.

En el trozo final de la primera parte de esta temática, formulamos cuatro interrogantes, en la que destaca:

¿Cuál será el fin de los países que no escuchan el llamado de cambio de parte del Soberano Dios?

Llegará el momento en que las naciones rebeldes reciban el castigo retributivo propio de sus acciones. Así lo expresa el profeta. “Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento.

Día de trompeta y de algazara—confusión, desorden, laberinto, griterío, etc— sobre las ciudades fortificadas y sobre las altas torres”. Sofonías 1:14-16.

Vista panorámica de una ciudad antigua fortificada rodeada de vegetación

El armamento moderno de las naciones

Si bien las Santas Escrituras y la historia registran la existencia en la antigüedad de ciudades fortificadas—Deuteronomio 3:5—son apenas un pálido reflejo de las ciudades de hoy en día. La fortaleza o blindaje de los países modernos, van más allá del simple hecho de protegerse, sino que hacen alarde de la fabricación de tecnología armamentista de punta, para amedrentar a los países débiles.

Recientemente el presidente ruso Bladimir Putin. “Sorprendió al mundo al anunciar un programa de rearme que, de completarse de forma satisfactoria, alteraría por completo el equilibrio armamentista global.

Afirma que Rusia tiene un misil balístico nuclear Sermant y “prácticamente ilimitado”

Misiles balísticos intercontinentales de Rusia desfilando, ejemplo del armamento moderno de las naciones

y que convierte en inútil el escudo antimisiles de Estados Unidos”. Fuente: www.español.com.

Con estas acciones las naciones están en el ocaso de su existencia en espera de la sentencia final. El revelador ratifica lo expuesto por el profeta.

“Y las ciudades de las naciones cayeron”

Revelación 16:19

Antes de analizar el siguiente inciso, sobre la identidad de la iglesia, precisa estudiar el siguiente subtítulo:

Alerta a la generalidad

Es de advertir—como hemos expuesto en otros artículos— que paralelo a la apertura del evangelio, se establece el juicio. “Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que moran en la tierra, a toda nación y tribu, lengua y pueblos, diciendo en alta voz: temed a Dios y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida”. Revelación 14:6 y 7. O sea, que las Santas Escrituras se constituyen en nuestra Carta Magna, que establece derechos y obligaciones de las personas. Los derechos obtenidos se basan en el cumplimiento de las normas que establecen las Santas Escrituras.

El que quebranta los estatutos prescritos está sujeto a juicio o proceso y al juzgamiento. Para ilustrar esta parte leamos con suma atención lo expresado por el Maestro. “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he hablado, ella la juzgará en el día postrero”. Juan 12:48. En otras palabras, la Constitución Divina se asemeja a las constituciones de los países que establecen derechos y prohibiciones; el ciudadano que infrinja la ley es sometido a juicio o proceso que puede desencadenar en un juzgamiento.

El significado bíblico y jurídico del juicio

El mundo inmerso en el pecado que ignora el llamado del Señor a arrepentimiento permanece en la fase de juicio o proceso dictaminado por el propio Señor Jesucristo. “Y yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre”. Juan 8:16. Debemos separar los términos juicio o proceso del juzgamiento. Si bien el término juicio tiene varias acepciones, por ejemplo, expresa la cordura de una persona.

Veámoslo en términos jurídicos para mejor comprensión de esta parte. “Juicio designa también el acto procesal público en el que los defensores de las partes, exponen ante el tribunal los distintos argumentos en defensa de las personas que solicitan sus servicios profesionales”. Fuente: Enciclopedia Jurídica. En otras palabras, en este proceso, en un tiempo determinado, el abogado o defensor trata de presentar pruebas de descargo en favor de una persona que supuestamente infringió la ley, antes que le dictaminen la sentencia final a través del juzgamiento.

El acto de juzgar es la parte que dictamina la sentencia final, como lo define el diccionario jurídico. “Deliberar—un juez o un tribunal—o quien tiene autoridad para el caso acerca de un asunto o de las acciones de una persona y emitir sentencia o dictamen sobre ello”. Con este razonamiento meditemos en las palabras del Hijo de Dios. “Si yo juzgo”, hace referencia a su sentencia final. Continua diciendo, “mi juicio es verdadero”, o sea, que todo el proceso en que se encuentra el mundo practicante de maldad, si no hay cambio de actitudes, puede conducirlo a la sentencia en el día postrero. Además Jesús confirma que su juicio es justo, y tiene el apoyo del Padre.

Los días de Noé y la venida del Señor

Para mejor comprensión de este importante punto doctrinal, leamos lo que expone Hebreos 9:27. “Así como está establecido que todos los seres humanos deben pasar por la muerte una sola vez para ser a continuación juzgados”. Versión BLPH. No obstante, la persona que está en rebeldía a los mandamientos de Dios, todavía tiene la oportunidad de rectificar y escapar del veredicto final.

Un detalle por demás revelador, lo encontramos en el libro de Mateo. “Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca. Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos; así será también la venida del Hijo del Hombre”. Mateo 24:37-39.

Ahora bien, ¿Cuáles son las similitudes que expone el Señor de los días de Noé y el tiempo actual?.

Preguntas y respuestas

¿Porqué algunos expositores de la palabra de Dios asumen que Job no existió; y que acaso fue solo una figura irrelevante que aparece en los escritos divinos?

¿Por qué los T.J. en su ceremonia anual no participan de los símbolos de pan y vino?

Estas interrogantes nos las hacen llegar nuestros lectores y con la asistencia del Espíritu Santo intentaremos responder. La primera interrogante:

¿Existió, o no existió Job?

La historia lo define como: “Un ganadero muy rico, con siete hijos y tres hijas y numerosos amigos y criados. Vivía en la tierra de Uz, lo cual es una ciudad mencionada como parte del reino Edom. Satanás retó a Dios argumentando que el amor que Job le profesa es por causa de sus bendiciones y no porque realmente lo ame”. Fuente: ¿Quién es Job? Quizá para algunos escépticos no tenga sustento lo que explica la historia de la existencia del patriarca. Si embargo, las Santas Escrituras dan fe de la vida de Job. Santiago apuesta por la realidad del patriarca.

“He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso”

Santiago 5:11

Bastaría el testimonio de Santiago para demostrar fehacientemente la existencia de Job. Sin embargo, el mismo Jehová da testimonio de la realidad del patriarca. “Si estuvieran en medio de ella—la tierra—estos tres varones, Noé, Daniel, Y Job, ellos por su justicia librarán su vida, dice el Señor Jehová”. Ezequiel 14:14.

Indiscutiblemente la versión del Dios omnipotente pesa más sobre la “opinión” de aquellos que ponen en tela de juicio la existencia del patriarca; y se afianza la tesis paulina: “Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso”. Romanos 3:4.

Los Testigos de Jehová y la ceremonia del pan y el vino

¿Por qué los T.J. en el ceremonial anual no participan de los símbolos del pan y el vino?

Respuesta: Sobreabundan las citas bíblicas que dan testimonio que la iglesia desde su comienzo participó de los santos emblemas del ceremonial anual, comiendo el pan—figura representativa del cuerpo de Cristo—y bebió el vino—simbolo de la sangre de Cristo—.

Así, Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:17-19, entre otros, destacan las frases: “Y habiendo tomado la copa, dio gracias y dijo:

BEBED DE ELLA TODOS” . “Tomó el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos y dijo: Tomad, COMED; este es mi cuerpo”.

Resalta también el enunciado: “Haced esto en memoria de mi”. También:

“Así, pues, todas las veces que COMIEREIS este pan, y BEBIEREIS esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que el venga”

1ra de Corintios 11:26

En rechazo a este mandamiento los T.J. afirman: “El nuevo pacto que reemplazó el que Jehová Dios había hecho con el antiguo pueblo de Israel. Los que están incluidos en este nuevo pacto son los que comen el pan y beben el vino durante la conmemoración. No pueden hacerlo todos los cristianos, sino solo “los que han sido llamados” de una manera especial para Dios. Estos reinarán con Cristo en el cielo. La biblia especifica que solo los 144,000 tendrán ese honor al leer el evangelio de Lucas capítulo 22:28-30.

La nota leída de los T.J. preocupa por fundamentarse en opiniones contrarias a lo que establecen las Santas Escrituras que es un mandamiento participar TODOS de los santos emblemas. Esta organización es excluyente. Los versículos citados arriba son determinantes en el pronunciamiento de los verbos comer y beber. Ninguna de las citas bíblicas ni siquiera insinúan que solo “se observen”

las insignias que corresponden a esta conmemoración, es falso y lamentablemente desorientan a muchas personas.

Preguntas frecuentes

¿Qué relación hay entre el armamento moderno y el juicio de las naciones?

El estudio explica que el creciente poderío militar de las naciones, como el programa de rearme ruso, confirma que las naciones están en el ocaso de su existencia, en espera de la sentencia final anunciada por los profetas.

¿Qué significa el juicio según la Biblia?

El estudio explica, en términos jurídicos y bíblicos, que el juicio es el proceso en el que el Señor Jesucristo dictamina la sentencia final sobre quienes quebrantan sus estatutos, tal como enseña Juan 12:48.

¿Por qué se compara el fin de los tiempos con los días de Noé?

Mateo describe que, así como en los días de Noé la gente vivía ajena al juicio inminente hasta que llegó el diluvio, la humanidad de hoy ignora igualmente la advertencia del regreso del Hijo del Hombre.

¿Existió realmente el patriarca Job?

El estudio responde que sí, apoyándose en el testimonio del apóstol Santiago sobre la paciencia de Job y en el propio testimonio de Dios acerca de la existencia real de este patriarca.

¿Por qué los Testigos de Jehová no participan del pan y el vino en su ceremonia anual?

El estudio explica que los T.J. sostienen que solo un grupo selecto puede participar de los emblemas, una postura que contradice el mandamiento bíblico de que todos coman el pan y beban de la copa en memoria del Señor.

← Estudio anterior
Escapa por tu Vida, Parte 1
Siguiente estudio →
Escapa por tu Vida, Parte 3

Comparte este estudio bíblico y bendice a alguien más

Comentarios

Comparte tu opinión sobre este estudio bíblico

Tu comentario nos llegará de manera privada, no se hará público.