“…Porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación…”
Romanos 5:16
En la primera parte de esta exposición se hizo hincapié en el poder legal del evangelio de salvar o condenar en el día postrero. Juan 12:48. Cuyo instrumento legal es la ley moral. Mateo 5:17 y 18; Santiago 2:12, etc.
Paralelo al establecimiento del evangelio se sitúa el juicio. Revelación 14:6 y 7.
Dicho juicio se realiza sobre la base de la acusación.
La palabra de Dios enfatiza que el mundo—Salmo 10:3-11—, Satanás—Juan 16:11, Romanos 16:20—, y sus ángeles—Judas 6: único capítulo—permanecen en calidad de juicio. Dicha imputación la efectúa el Señor Jesucristo. Juan 5:30.
Por aparte, el pueblo de Dios, desde la institución del evangelio experimenta también este proceso de juicio, 1ra de Pedro 4:17 y 18. Desde la perspectiva teológica,—según el diccionario expositivo Vine—,
“examina acerca del cumplimiento o incumplimiento de la comisión asignada a cada uno de sus siervos”
Mateo 25:14, 15, 19, 23 y 30
¿Absolución o condena para los escogidos del Señor?
Significado de absolución: “Acción de perdonar” .
Definición de condena: “Se trata de la sentencia que un juez o tribunal impone a un reo tras un juicio”. Fuente: Wikipedia.
La parte que estudiaremos —la absolución o condenación— será el dictamen que el Juez justo dicte en el día final.
Este artículo contiene aspectos interesantes que analizar y resolver. Por ejemplo:
- ¿Los escogidos del Señor, se presentarán delante del tribunal de Cristo?
- ¿Es verdad que cuando Jesús venga en gloria, pondrá a sus siervos a la derecha y a los impíos a la izquierda?
- ¿Es efectivo lo que expone Pablo que para escapar de la condenación o sentencia, las personas llenen las calidades expuestas en la primera carta a los tesalonicenses capitulo 5:23?
- ¿Cómo describen los videntes del Señor la ejecución final de todos los hacedores de maldad?
¿Se presentarán los escogidos ante el tribunal de Cristo?
Atendiendo a la primera interrogante que formulamos, ¿Los escogidos del Altísimo se presentarán ante el tribunal de Cristo? Esto es lo que expresa Pablo: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”. 2da de Corintios 5:10. Lea también Romanos 14:10. Sin embargo, en contraposición del texto aludido Pablo expone: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios?”. Romanos 8:33.
Apreciamos en este texto que los verdaderos siervos del Señor no son objeto de ninguna imputación; es fácil entender que en esta situación no pasan a la otra etapa-segunda resurrección- para comparecer frente al tribunal de Cristo y recibir sentencia, como está escrito: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Romanos 8:11.
Hagamos énfasis en la última parte de este versículo: “Los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”, es decir, éstos son aquellos que han renunciado totalmente al mundo en todas sus manifestaciones de perversión, y son guiados y alimentados por el Espíritu de Dios. Y en esta multitud ¡Se encuentra Pablo!, entonces, ¿Por qué su afirmación de presentarse ante el tribunal de Cristo?
El análisis: Pablo ante el tribunal de Cristo
En todo su ministerio ejercido con pulcritud, el apóstol jamás dio por sentado que ya había alcanzado su salvación, “si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos; no que lo haya alcanzado ya, ni que sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir—agarrar, afianzar, etc—aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús”. Filipenses 3:11 y 12. Este era el sentir del gran apóstol y lo remarcó en otra de sus epístolas: “Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea al aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo— mensajero, anunciante, etc—para otros, yo mismo venga hacer eliminado”. 1ra de Corintios 9:26 y 27.
Por lo expuesto, asumimos que el apóstol de acuerdo a lo escrito en 2da de Corintios 5:10 y Romanos 14:10, hizo alusión como persona al género humano inconverso, si no fuese así, ¿cómo explicaríamos su supuesta presencia frente al tribunal de Cristo una vez que inquirimos que la palabra de Dios habla de dos resurrecciones y que en la primera están sus escogidos—incluyendo Pablo—para reinar con el Hijo de Dios mil años? Revelación 20:6, y los que no alcanzarán salvación lo harán mil años después para recibir condenación—Revelación 20:5—. Esta parte nos seduce a analizar la segunda interrogante expuesta al principio de este artículo. ¿Es verdad que cuando Jesús venga en gloria, pondrá a sus siervos a la derecha y a los réprobos a su izquierda?
Las ovejas a la derecha y los cabritos a la izquierda
“Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de Él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá a las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda”. Mateo 25:31-33.
Por siglos el sector religioso ha remarcado, que el Hijo de Dios ya en calidad de juez en su segunda venida separe literalmente los dos grupos aludidos—versículo 32 y 33—. Sin embargo, si examinamos los versículos posteriores—especialmente el verso 46—asumimos que se trata de los juicios del Hijo de Dios; la absolución de sus escogidos—los de la derecha—y la sentencia final de sus adversarios—los de la izquierda—PERO TODO EN SU ORDEN.
¿Cuándo reciben los justos su recompensa?
Examinemos el versículo 34 de este capítulo. “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: venid benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. En este acto el Señor Jesucristo otorga a sus seguidores el ansiado galardón de la vida eterna. ¿Y en qué instante se produce este evento?
“En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”. 1ra a los Corintios 15:52.

Es puntual también incluir en esta parte lo expuesto por Jesús: "Porque en la resurección ni se casan, ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo". Mateo 22:30, por lo que no es congruente que figuras celestiales que han alcanzado la salvación, permanecen en pie, junto a otro grupo.
Definitivamente el Señor una vez que se pronuncia en Mateo capítulo 25:32, lo hizo de manera figurada En este acontecimiento tendrán parte también los profetas y patriarcas.
“Allí será el llanto y el crujir de dientes cuando veáis a Abraham, a Isaac, Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios”
Lucas 13:28
Retomando la declaración paulina en la carta a los Corintios, refiere que en la primera resurrección sus participantes, son incorruptibles —íntegros, dignos, virtuosos, etc— éstos son los redimidos del Señor exentos de condena.
Una vez que hemos estudiado brevemente, la figura de las ovejas que se alzarán con su recompensa, preguntamos:
¿Por qué premia el Señor a los de su derecha?
¿Por qué Jesucristo constituido en juez va a premiar a los de su “derecha?” “Porque tuve hambre y me distéis de comer, tuve sed, y me distéis de beber; fui forastero y me recogisteis; estuve desnudo y me cubristeis; enfermo y me visitasteis en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuando te vimos enfermo, o en la cárcel y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey les dirá: de cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” Mateo 25:35-40.

La iglesia de Dios y el genuino evangelio
La iglesia de Dios desde su fundación en el año 30 de nuestra era, en Jerusalén, ha sido la máxima exponente del genuino evangelio que ha redimido a millares de personas a lo largo de la historia, incluso en los albores de ésta, sus siervos ofrendaron hasta su propia vida por la causa bendita del Hijo de Dios. Esas actitudes de entrega y renunciación lo reflejan hasta hoy los auténticos siervos del Altísimo. ¿De qué manera?
“No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo el yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, y no te escondas de tu hermano?” Isaías 58:6. Esta parte la inició y la hizo posible el Maestro en su gran ministerio terrenal, una vez que aperturó el mensaje de salvación.
“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor”. Lucas 4:18 y 19.
“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”
Lucas 4:17
Libertad a los presos del pecado
El Hijo de Dios hizo énfasis también a los que viven presos del pecado. “Jesús les respondió: de cierto, de cierto os digo que todo aquel que hace pecado esclavo es del pecado. Y es categórico al afirmar: “así que, si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres”. Juan 8:34 y 36.
Por aparte, la iglesia siguió la tónica del Señor Jesucristo. “Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén”. Hechos 6:7. “Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: sed salvos de esta perversa generación”.
“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día tres mil personas”
Hechos 2:40 y 41
Las obras
Siguiendo el ejemplo del Hijo de Dios, paralelo a la predicación, propiciaron obras en materia de salud a los necesitados. “Más Pedro dijo: no tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazareth, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos”. Hechos 3:6 y 7. “Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que hacía 8 años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana. Levántate, y haz tu cama. Y enseguida se levantó”. Hechos 9:33 y 34, etc.
La iglesia y las obras sociales
“Y la multitud de los que abrían creído era de un corazón y un alma y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Así que, no había entre ellos ningún necesitado”. Hechos 4:32 y 34. “Y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Hechos 3:46 etc.
La hospitalidad
La iglesia también practicó la solidaridad, proporcionando alojamiento a las personas que lo necesitaban. “Hospedaos los unos a los otros sin murmurar. Haciéndoles entrar los hospedó.” Hechos 10:23, etc.
Si apreciamos en los testimonios presentados tanto del Señor Jesucristo como de su iglesia notaremos que en esas acciones se fundieron la fe y las obras, requisitos indispensables para la salvación, como está escrito. “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Porque como el cuerpo sin espíritu—acción—está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. Santiago 2:17 y 26.
Ahora bien, la iglesia de hoy, tiene el compromiso moral de seguir el ejemplo del pueblo de Dios en la antigüedad, si anhela alcanzar salvación, y formen la “derecha” del Señor que revela Mateo 25:33.
La parte que corresponde al otro grupo, —los cabritos a su izquierda— la analizaremos al final de esta exposición.
Irreprensibles hasta la venida del Señor
Estudiemos el tercer punto relacionado con nuestra fidelidad que debemos mantener hasta el último día de nuestra existencia. ¿Es efectivo lo que expone Pablo, que para escapar de la condena o sentencia, debemos llenar las cualidades o casta que demanda la primera carta a los Tesalonicenses capítulo 5 y versículo 23?
La cita en mención reza así: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. El versículo anterior a este contiene una exhortación: “Absteneos de toda especie de maldad —verso 22—. Esto explica la calidad de vida que lleva el siervo del Señor. “Y todo vuestro ser—persona, individuo, existencia, etc—espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible—intachable, justo, virtuoso, etc—para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.
Así, la vida del cristiano debe ser íntegra hasta llegar al sepulcro para “sellar” su boleto a la eternidad, una vez que haga presencia el Hijo de Dios en su segunda venida gloriosa.
CONTINUARÁ
Preguntas frecuentes
¿Quiénes están sujetos a juicio según el estudio?
El estudio explica que el mundo, Satanás y sus ángeles permanecen en calidad de juicio, y que la imputación la efectúa el Señor Jesucristo (Juan 5:30). También el pueblo de Dios experimenta un proceso de juicio desde la institución del evangelio (1 Pedro 4:17-18).
¿Los escogidos del Señor se presentarán ante el tribunal de Cristo?
Según el estudio, no: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios?” (Romanos 8:33) y “ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”. Los escogidos participan en la primera resurrección; el tribunal corresponde a quienes resucitan mil años después (Apocalipsis 20:5-6).
¿Por qué Pablo dijo que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo?
El estudio interpreta que en 2 Corintios 5:10 y Romanos 14:10 Pablo habló como persona en alusión al género humano inconverso. El apóstol nunca dio por sentada su salvación y seguía luchando por alcanzarla (Filipenses 3:11-12).
¿Qué representan las ovejas y los cabritos de Mateo 25?
El estudio sostiene que la separación es figurada: las ovejas a la derecha son los escogidos que reciben la absolución y la vida eterna, y los cabritos a la izquierda son los adversarios que reciben la sentencia final, todo en su orden.
¿Por qué premia el Señor a los de su derecha?
Porque dieron de comer al hambriento, de beber al sediento, recogieron al forastero y visitaron al enfermo y al preso (Mateo 25:35-40). El estudio muestra que la iglesia primitiva unió la fe con las obras, como enseña Santiago 2:17 y 26.
Comparte tu opinión sobre este estudio bíblico
Tu comentario nos llegará de manera privada, no se hará público.