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Aferrados a la Vida

“Porque ninguno de vosotros vive para sí...”

Romanos 14:7

¿Qué es la Vida?

Estar aferrados a la vida es un anhelo universal del ser humano. Según el diccionario Larousse la vida “Es el espacio de tiempo que transcurre en el ser vivo desde su nacimiento hasta la muerte”.

En otro orden, el controversial Carlos Darwin autor de la célebre teoría sobre la evolución de las especies, dejó asentado que la vida animal proviene del agua. ¿Avala esta teoría la palabra de Dios? Definitivamente no. Veamos la referencia bíblica: “Y creo los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie y vio Dios que era bueno”. Génesis 1:21. Es indiscutible que Darwin afirmara que el agua es fuente de vida, sin embargo, su materialismo no le permitió discernir al Creador del vital líquido.

La Vida en el Concepto Bíblico

Vida sinónimo de aliento “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. Génesis 2:7. En esta parte observamos que la palabra aliento es una acepción de vida en la creación del hombre que registra el contexto bíblico.

Dios también proveyó de vida a los cielos y todos los elementos que lo forman, (estrellas, planetas, constelaciones etc. Job 38:32).

“Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos y todo el ejército de ellos por el aliento (vida) de su boca”

Salmo 33:6

Desde otra perspectiva bíblica el patriarca Job describe el proceso final de su vida: “Mi aliento (vida) se agota. Se acortan mis días y me está preparado el sepulcro”. Job 17:1. Como podemos notar las palabras de Job fueron dichas en su vejez cuando culminaba su vida (aliento).

Vida como Sinónimo de Espíritu

Estudiemos otra acepción de la vida:

Espíritu como sinónimo de vida.

La palabra de Dios es rica en enunciados por lo que con diligencia debemos discernirla para enriquecer nuestro acerbo espiritual. El libro de Génesis nos proporciona el siguiente relato “Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra murió” Génesis 7:22. En los registros bíblicos encontramos diversidad de espíritus, que en esta exposición omitiremos por ser objeto de estudio aparte.

La Exhalación del Espíritu al Morir

Retomando la descripción que nos relata el libro de Génesis entendemos que espíritu es equivalente a la vida. En este mismo contexto el mismo libro de Génesis describe la exhalación o expulsión del espíritu de vida del ser vivo que fallece

“Y estos fueron los días que vivió Abraham 175 años; y exhaló el espíritu (vida) y murió Abraham”

Génesis 25:7 y 8

Es preciso que entendamos en esta parte el proceso de vida y muerte de todo ser viviente. Un ser en gestación, en su vida intrauterina es alimentado a través del cordón umbilical de la madre; es decir, que es un ser dependiente, se nutre y recibe oxígeno a expensas de su progenitora. Una vez que se produce el alumbramiento Dios le provee el aliento o espíritu de vida para ser un ser independiente.

Ilustración del desarrollo del nuevo ser en el vientre materno

Sin embargo, una vez que fallece exhala (expulsa, arroja, etc) el espíritu o aliento de vida que el Señor le proporcionó al nacer. El libro de Eclesiastés es enfático en este punto “Y el polvo vuelva a la tierra (Génesis 3:19) como era y el espíritu (aliento, vida) vuelva a Dios que lo dio Eclesiastés 12:7. Insistimos que este espíritu que vuelve a Dios es el aliento de vida que retoma el Señor lo cual le pertenece. No se trata de ningún espíritu de ningún ser vivo que fallece, que surca los cielos y va a disfrutar de las mansiones celestiales donde mora el Eterno.

Otro Concepto Escritural de Espíritu de Vida

El profeta Ezequiel nos proporciona una interesante narración relativa a la visión de los huesos secos “La mano de Jehová vino sobre mí y me llevó en el Espíritu de Jehová y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me dijo: Hijo de hombre, vivirán estos huesos? Y dije Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: profetiza sobre estos huesos y diles: Huesos secos oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu (vida) en vosotros y viviréis. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo” Ezequiel 37:1, 3, 5 y 10.

En esta porción bíblica, Ezequiel hace representar como huesos secos a un pueblo judío muerto, errante y sin Dios. Sin embargo, el versículo 10 del capítulo 37 profetiza volver a vivir como nación; un estado judío independiente y próspero a partir de su independencia en el año de 1948.

Otros Conceptos Bíblicos de la Vida

Para concluir esta parte le presentaremos otros conceptos bíblicos con relación al significado de la vida. El apóstol Santiago nos da su referente “cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿Qué es nuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”. Santiago 4:14. ¿Por qué compara el apóstol nuestra vida con la neblina? Porque ésta es efímera. El diccionario Larousse explica que neblina es sinónimo de niebla, un conjunto de gotitas de agua suspendidas en el aire en contacto con la tierra, que aparecen y desaparecen rápidamente. En efecto, estimado hermano y apreciable lector, esa es nuestra vida, pasajera, temporal etc. Lea este otro enunciado de la vida fugaz del hombre

“el hombre como la hierba son sus días, que pasó el viento por ella y pereció, y su lugar no la conocerá más”

Salmo 103:15 y 16

¿Cuánto Ama Usted la Vida?

¿Cuáles son las bases que fortalecen su vida? El amor a la vida tiene diversas manifestaciones; una de estas puede ser los cuidados que mantiene su salud estable, un estado emocional equilibrado, alta autoestima y persona exitosa. O quizás usted sea una persona pudiente y que a través del dinero llene su vida con adquisiciones ostentosas, carros de reciente modelo, viajes, posesiones, etc. ¿Cree usted que este sistema de vida lo hace feliz?

Por aparte, ¿usted es feliz aun con limitaciones en la vida? ¿vive modestamente? ¿Los pocos recursos que maneja los “estira” para suplir las necesidades básicas de su familia?

De estos tres grupos de personas que hemos citado tienen puntos de vista divergentes del amor a la vida, pero, ¿realmente son felices? La vida nos lleva por otros derroteros para ser verdaderamente felices y en qué consiste? La verdadera felicidad ni se compra ni se vende. La palabra de Dios nos da la pauta como amar la vida y ser felices. “Más bienaventurado (dichoso) es dar que recibir. Hechos 20:35. Muchas personas piensan que solo al recibir beneficios son felices. Sin embargo, el apóstol Pablo afirma que es bienaventurado o dichosa la persona que proporciona ayuda incondicional a los necesitados. Y en efecto, éste es dichoso y es objeto de múltiples bendiciones. Este fue siempre el sentir del apóstol Pablo: “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro” 1ra de Corintios 10:24.

La Empatía: Ponerse en el Lugar del Prójimo

El apóstol Pablo cotidianamente practicaba la empatía, o sea en términos más claros ponerse en los “zapatos” de los demás. En todo su ministerio otorgó muchos beneficios a los necesitados, como por ejemplo asistencia espiritual. “Como también yo en todas las cosas agrado a Dios, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos para que sean salvos” 1ra de Corintios 10:33. No obstante, sus limitaciones económicas ayudaba a los demás a través del fruto de su trabajo,

“Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que trabajando así, se debe ayudar a los necesitados”

Hechos 20:34 y 35

La ayuda que usted puede brindar a los demás no lo es solamente en torno a lo económico sino existen otras áreas como por ejemplo: visitar a los enfermos, a los que están privados de la libertad, etc, proporcionando palabras de aliento y esperanza que muchas veces mitigan el dolor de las personas afectadas.

El Ejemplo de las Viudas Generosas

Por otro lado, si usted tiene limitaciones económicas y teme compartir lo poco que posee, escuche el relato de las viudas. Leamos el enunciado de Marcos “Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba como el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.

Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas o sea un cuadrante. Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: de cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, TODO SU SUSTENTO” Marcos 12:41 – 44.

La viuda pobre deposita su ofrenda ante el arca del templo

Esta viuda dio todo lo que tenía para depositarlo en la ofrenda; sabía ella que aliviando las penas de los otros suavizaría las propias. Era dichosa porque el Señor la bendeciría con creces por ser poseedora de un alma caritativa.

La Viuda de Sarepta: Una Fe Probada

Otro caso que nos conmueve es el encuentro de Elías con la viuda de Sarepta. Esta era una mujer extremadamente pobre que carecía de recursos económicos para el sustento propio y el de su hijo. En los siguientes versículos leeremos que hizo esta mujer para alcanzar la misericordia y bendiciones del Eterno “Entonces, él (Elías) se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba recogiendo leña y el la llamó y le dijo: te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso para que beba. Y yendo para traérsela, él la volvió a llamar y le dijo: te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.

Y ella respondió: vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños para entrar y preparar para mí y para mi hijo para que lo comamos y nos dejemos morir.

La Provisión Milagrosa de Dios

Elías le dijo: no tengas temor; ve, haz como has dicho, pero hazme a mi primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza y tráemela y después harás para ti y para tu hijo, porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: la harina de la tinaja no escaseará ni el aceite de la vasija terminará, hasta el día que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra. Entonces ella fue e hizo como lo dijo Elías; y comió él y ella y su casa, muchos días, y pongamos énfasis en este último versículo Y LA HARINA DE LA TINAJA NO ESCASEO NI EL ACEITE DE LA VASIJA MENGUO, CONFORME A LA PALABRA QUE JEHOVÁ HABIA DICHO POR ELÍAS”. 1ra de Reyes 17:10 al 17.

En esa época en que vivió el profeta eran días de hambruna y escasez por falta de lluvia. El versículo 13 de este capítulo la viuda afirmó a Elías que moriría de hambre ella y su hijo. Esta viuda como la otra que nos relata Marcos se despojó de lo poco que le quedaba de alimentos para proporcionarlo al hambriento Elías y Dios la coronó de muchas bendiciones, tanto así como relatan los textos leídos que le brindó sustento a ella y a toda su familia durante la crisis hasta que se restableciese la lluvia. ¡LAS MANOS QUE DAN NUNCA ESTAN VACIAS!

Permanecer Aferrados a la Vida: El Ejemplo de la Iglesia Primitiva

La iglesia en los primeros siglos se caracterizó por la práctica de la caridad. Esta fue un bastión poderoso que conmovió a las almas de aquel entonces a favor de los necesitados. El Señor Jesús había dicho que: “Porque siempre tendréis pobres con vosotros…” Mateo 26:11.

En todas las épocas de la iglesia hubo miembros pudientes como en la actualidad. Los hermanos que poseían recursos económicos nunca se aferraron a ellos buscando su bienestar personal y el de la familia. Leamos este precioso relato: “Y vendían sus propiedades y sus bienes y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno”. Hechos 2:45. No escatimaban nada, la solidaridad era una virtud que poseían hacia los menesterosos. Eran felices compartiendo las bendiciones del Señor: “Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad” Hechos 4:34 y 35.

Esta fue la actitud que adoptaron los que nos antecedieron, sabían que eran peregrinos e iban en pos de una nueva patria. Como explica el libro de los Hechos 2:44 todo lo tenían en común, (lo mío es tuyo y lo tuyo es mío) existía igualdad y poseían la gracia del Eterno.

¿Los Cristianos de la Iglesia Primitiva Tuvieron su Vida en Alta Estima?

Después de haber estudiado conceptos importantes relacionados con la vida, intentaremos analizar desde otra perspectiva la vida de los siervos del Señor en el plano espiritual.

El texto de introducción de este estudio nos ayuda a ubicar al siervo del Señor. Analizaremos estos versículos escritos por Pablo que con convicción plena los dirige a la iglesia. “Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos” Romanos 14:7 y 8.

Estas amonestaciones era el reflejo de la vida que practicó Pablo, una vez que dejó las observancias del judaísmo y se convirtió al evangelio. El apóstol compartía su experiencia y motivaba a la iglesia a hacer suya esta práctica, es decir, la renunciación completa de todos los deleites del mundo. El apóstol sabía que su vida era un soplo (Job:7:7) fugaz, pasajera, etc, y que la corona que le estaba reservada para el día postrero superaba con creces su efímera existencia, de allí que nunca tuvo su vida en alta estima. “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera” Hechos 20:24.

Los Mártires de Jesús

El sentir paulino era generalizado en los cristianos del primer siglo, no solo otorgaron sus bienes a los necesitados, sino ofrendaron algo más precioso y estimado, a favor de la causa, esto es la vida. El Señor Jesucristo lo había manifestado. “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará” Juan 12:25.

Para comprender las palabras del Maestro, en primera instancia nos apoyaremos en el relato paulino “En los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire” Efesios 2:2. Pablo dirige estas palabras a los conversos de la iglesia, instándoles abandonar la vida antigua, porque la nueva vida en Cristo Jesús ya no les pertenecía. “Y El os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados” Efesios 2:1. El apóstol hace hincapié de la vida anterior de los miembros conversos que vivían conforme al príncipe de la potestad del aire; de ahí la disyuntiva que nos ofrece Pablo: ¿no sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, o sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?” Romanos 6:16.

La Vida Antigua Frente a la Vida en Cristo

Atendiendo a lo que explica Pablo podemos entender parte de Juan 12:25. “El que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”. Para mejor comprensión en esta parte leamos el enunciado de Lucas. “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun su propia vida, no puede mi discípulo” Lucas 14:26.

Al leer las palabras pronunciadas por el Maestro la primera impresión que viene a nuestra mente que el Señor nos induce a detestar a nuestra familia, incluyendo a nuestros padres. Sin embargo, el Señor se refiere a los conflictos familiares que soportará la nueva criatura una vez que se da su conversión. El Señor Jesucristo lo había predicho: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra, no he venido para traer paz sino espada; porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, o la hija contra su madre y la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre serán los de su casa” Mateo 10:34 y 36.

Resistencia Familiar y Renuncia a la Vida Anterior

El Hijo de Dios en su nueva vida encontrará resistencia de la familia por su conversión. La tolerancia familiar se termina cuando el recién convertido ya no se acopla a los patrones culturales o tradiciones de sus seres queridos. El siervo de Dios a pesar de las circunstancias adversas seguirá amando a su familia, pero aborrecerá sus prácticas mundanales y no precisamente a ellos. El aborrecimiento al nuevo converso no se limita solamente a la familia, sino que éste, se extiende a la sociedad por su ausencia en las actividades tradicionales del mundo.

¿Por qué el mandato divino a la nueva criatura de aborrecer su vida? Porque el hijo de Dios debe renunciar completamente a la antigua vida pecaminosa y la orden del Señor Jesucristo es contundente: “Y Jesús le dijo: ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” Lucas 9:62.

En este contexto el apóstol Pedro afirma lo dicho por el Señor “Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado” 2da de Pedro 2:20 y 21. De manera pues que nadie de los verdaderos cristianos podrían regresar a su vida antigua y la consigna era continuar buscando su salvación a costa de cualquier sacrificio.

El Ejemplo de los Mártires del Primer Siglo

En el primer siglo de la iglesia y la edad media respectivamente, las crónicas nos narra el sufrimiento, muerte y exilio que sufrieron nuestros hermanos por quienes no compartían su fe genuina y estas acciones se pusieron de manifiesto en la segunda época de la iglesia (Esmirna) y práctica de horrendas torturas ejecutadas por la “santa inquisición” en la edad oscura. Los siervos del Señor nunca escatimaron ofrecer al Eterno las primicias de su nueva vida a través del martirio. “Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra” Hebreos 11:37 y 38. Estas vidas fueron como un olor suave y agradable delante del Altísimo.

Y que de los apóstoles? Tanto ellos como el resto de la iglesia poseían la convicción de no claudicar. Tenían en la mente el consejo de su líder y Señor “Porque el que quiera asegurar su vida la perderá (es la persona que vive cómoda con placeres y riquezas) en cambio, el que pierda su vida por mi (son aquellos que renuncian a todo lo material, incluyendo su propia vida) y por el evangelio se salvará” Marcos 8:35. Versión Latinoamérica. Los apóstoles sabían que no podían retroceder al mundo de donde el Señor Jesucristo los había sacado y estaban dispuestos por la santa causa a ofrecer lo más preciado: la vida. La sangre de los mártires era la semilla para que se propagara aún más el fervor a favor del evangelio, e increíblemente muchas personas se añadían ofrendando sus vidas como primicias al Eterno.

Muerte de los Apóstoles

Los apóstoles, a pesar de ser elegidos directamente del Señor no escaparon de morir violentamente en defensa de su fe.

Santiago el menor: según las crónicas fue elegido para supervisar las iglesias en Jerusalén; y fue el autor de la epístola adscrita a Santiago en el sagrado canon. A la edad de 94 años fue golpeado y apedreado por las turbas; finalmente con una cachiporra batanera le sacaron los sesos.

Matías: es la persona de la que menos se sabe de entre los otros discípulos, fue elegido para llenar la vacante que dejara Judas Iscariote; fue apedreado y luego decapitado en Jerusalén.

Andrés: fue el hermano de Pedro. Predicó el evangelio a muchas naciones asiáticas, pero a su llegada a Edesa fue tomado y crucificado sobre una cruz; los extremos de dicha cruz se fijaron transversalmente en la tierra. De aquí de donde se deriva la cruz de San Andrés.

Martirio del apóstol Andrés crucificado en forma de aspa

Marcos: fue nacido de judíos parientes de la tribu de leví. Fue arrestado hasta convertirlo en pedazos por el pueblo de Alejandría, durante la gran solemnidad de su ídolo Serapis, terminando su vida bajo aquellas despiadadas manos.

El Martirio de Pedro y Pablo

Pedro: de entre muchos otros santos, Pedro fue condenado a morir crucificado en Roma. El historiador Hegesippus relata “qué Nerón trató ese asunto de sentenciar a Pedro a muerte, lo cual cuando el pueblo de Dios se apercibió de ello, persuadieron con mucha dificultad a Pedro para que escapase de Roma. Pedro a través de aquella oportunidad se preparó para escapar, sin embargo, llegando a la puerta, vio a Cristo el Señor que venía a encontrarlo, y reverentemente le dijo: Señor: hacia dónde vas? A lo que el Señor le respondió: vengo otra vez para ser crucificado. Por esto Pedro determinó regresar a la ciudad”.

El historiador Jerónimo dice “que Pedro fue crucificado con la cabeza hacia abajo y los pies hacia arriba a petición de él, por cuanto él dijo ser indigno de ser crucificado en la misma forma de su Maestro y Señor”. Y es que la historia cuando la confrontamos con la palabra de Dios es exacta.

En este caso particular de Pedro, el Señor había anunciado como iba a morir. Esta es la conversación que sostuvo el Maestro con su discípulo Pedro. “De cierto, de cierto te digo: cuando eras más joven te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos (muerte en la cruz) y te ceñirá otro y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte debía de glorificar a Dios” Juan 21:18 y 19.

El Martirio de Pablo

Pablo: el apóstol que antes fuera llamado Saulo, después de su gran travesía e impredecible trabajo en promover el evangelio de Cristo, también sufrió durante la primera persecución de Nerón. El historiador Abdías, declara que para su ejecución, Nerón envió a dos de sus escuderos, Ferega y Parhemius, para que le llevasen la noticia de la muerte de Pablo. Ellos vinieron a Pablo cuando enseñaba al pueblo. Como cosa curiosa los dos enviados de Nerón para ejecutar a Pablo y antes de aprehenderlo le pidieron al apóstol que orara por ellos y la promesa de su conversión después de su muerte.

Hecho esto, los soldados vinieron y le llevaron fuera de la ciudad al lugar de la ejecución en donde después que Pablo oró por ellos, dio su vida a la espada.

El apóstol Pablo momentos antes de su ejecución

Muerte de los Demás Apóstoles

Judas: no el Iscariote, era hermano de Santiago, fue comúnmente llamado Tadeo, y fue crucificado en la ciudad de Edosa en el año 72 DC.

Bartolomé: predicó en varios lugares, y tuvo a su cargo la traducción del evangelio de Mateo a la lengua de la India y lo propagó en esta región en donde fue larga y cruelmente golpeado y después crucificado por aquellos malvados idolatras.

Tomás: llamado el Dídimo, predicó el evangelio en Partia y la India siendo excitados de furor los sacerdotes paganos, lo martirizaron y atravesaron de parte a parte con un venablo (Jabalina).

Lucas: médico y evangelista, fue el autor del evangelio que lleva su nombre. Viajó con el apóstol Pablo a través de varios países, y fue ahorcado en un árbol de olivo, por los idolatras sacerdotes griegos.

Simón: de sobrenombre Zelotes, predicó el evangelio en Lauritania, África, así como en Bretaña. Fue crucificado en esta última ciudad en el año 74 DC.

Muerte de Juan y Reflexión Final

Juan: el discípulo amado. Fundó las iglesias de Esmirna, Pergamo, Sardis, Filadelfia, Laudicea y Tiatira. Desde Efeso le fue ordenado se dirigiera a Roma en donde fue echado en una caldera de aceite hirviendo, del cual milagrosamente salió ileso. Domiciano (emperador) después lo confinó a la isla de Patmos en donde escribió el Apocalipsis. El emperador Nerva sucedió a Domiciano, y lo hizo regresar. Él fue el único apóstol que escapó de tener una muerte violenta.

Después de haber meditado en este estudio sobre lo que significa estar aferrados a la vida, debemos hacer la siguiente reflexión: ¿estaremos dispuestos, como los mártires y apóstoles, a permanecer fieles hasta el fin?

Respetable hermano usted tiene la palabra.

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte” Apocalipsis 12:11.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra “aliento” en relación con la vida según la Biblia?

El estudio explica que en Génesis 2:7 Dios sopló en el hombre “aliento de vida”, por lo que el aliento es sinónimo bíblico de vida y de espíritu.

¿Qué enseñanza deja el ejemplo de la viuda de Sarepta?

El estudio destaca que, a pesar de su extrema pobreza, la viuda compartió lo poco que tenía con el profeta Elías y Dios multiplicó su harina y aceite, mostrando la bendición de la generosidad.

¿Por qué el apóstol Pablo enseñó que el cristiano debía “aborrecer su propia vida”?

Según el estudio, esto significa renunciar por completo a la vida antigua y pecaminosa, no odiar la existencia física, conforme a Lucas 14:26 y Juan 12:25.

¿Cómo murió el apóstol Pedro según la tradición histórica citada en el estudio?

El estudio recoge el testimonio del historiador Jerónimo, según el cual Pedro fue crucificado en Roma con la cabeza hacia abajo, por considerarse indigno de morir como su Maestro.

¿Qué actitud mostraba la iglesia primitiva hacia sus bienes materiales?

El estudio explica que los hermanos pudientes vendían sus propiedades y compartían el producto según la necesidad de cada uno, conforme a Hechos 2:45 y 4:34-35.

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